Existen multitud de formas de cocinar con patatas.  Este ingrediente, además de versátil, es muy económico, sano y nutritivo. Esto convierte a la patata en un alimento muy demandado en la cocina.

La patata es un alimento muy sano, adecuado para dietas de adelgazamiento y control de peso, ya que apenas contiene grasas y aporta muchos micronutrientes y fibra, los cuales juegan un papel importante en la sensación de saciedad. Si se prepara cocida o asada, la patata tiene un contenido calórico medio-bajo y no contiene colesterol.



La patata es un excelente alimento, con una calidad nutritiva superior a la pasta o a los cereales gracias a su contenido en vitaminas y minerales. Este tubérculo comestible constituye la base de la alimentación de millones de personas. De hecho, es el segundo alimento más consumido en el mundo. Un alimento que, por otra parte, da mucho juego en la cocina. 

El alto valor nutritivo de la patata la convierte en un alimento imprescindible en la dieta. La patata es una de las principales fuentes de hidratos de carbono complejos (almidón). Además, la patata contiene mucha agua (aprox. 80%) y proteínas de gran valor biológico, de igual calidad que las de la carne. Además, la patata es muy baja en grasas y tiene aproximadamente un 2% de fibra.

Además, la patata aporta niveles muy altos de potasio, que es especialmente importante en la regulación de la actividad de los músculos y nervios, además de regular el balance de agua en el organismo y disminuir los efectos negativos del exceso de sodio. La patata también es una importante fuente de magnesio, importante para la regulación cerebral y la síntesis de proteínas.  La patata también es rica en vitamina C, la cual se concentra junto a la piel, así como en vitaminas del grupo B.

Guiso de patatas
Las patatas son un ingrediente ideal para guisos de todo tipo, tanto solas como acompañadas.
Imagen: juantiagues/Flickr

Cocinar con patatas: Cómo prepararlas

Para aprovechar al máximo sus beneficios, la patata debe cocerse con piel, especialmente si se trata de patatas nuevas, ya que en la piel se encuentran una cantidad importante de nutrientes. Cocinando las patatas con piel se conservan mejor estos nutrientes y, por lo tanto, se aprovechan sus beneficios al máximo.  Lo ideal es cocer la patatas en olla con un poco de agua y sal, ya que en muchos de sus nutrientes están justo debajo de la piel, especialmente la vitamina C.

Es importante eliminar toda la suciedad lavando bien las patatas y quitando los brotes que aparezcan, así como las decoloraciones verdes, eliminando de este modo la solanina. Es conveniente lavar las patatas en agua con sal y vinagre (o zumo de limón).

Hay multitud de manera de incorporar las patatas a la dieta. No cabe duda de que las patatas dan mucho juego en la cocina, ya que se pueden preparar con ellas recetas de todo tipo. Podemos utilizar las patatas como base principal de una receta o como parte de una guarnición. Aunque una guarnición a base de patatas simplemente es también una excelente opción: patatas fritas, cocidas, asadas… ¿Y qué tal una apetecible tortilla campera con patatas…. o una típica tortilla de patatas española?

Para aprovechar al máximo sus beneficios, la patata debe cocerse o asarse con piel, especialmente si se trata de patatas nuevas, ya que en la piel se encuentran una cantidad importante de nutrientes.
Las patatas cocinadas con piel mantienen todas sus propiedades nutricionales.