Té verde, té matcha, té rojo, roiboos, hibisco… Estas y otras hierbas no solo pueden dar un toque especial de sabor y color a tus recetas, especialmente tus postres. También pueden enriquecerlas nutricionalmente. En este artículo te contamos las claves para cocinar con té. 

Cocinar Con Té



Piensa en el té y en cualquier otra infusión como una especia o como una hierba aromática. Los sabores distintivos del té, como los de las especias, agregan capas y matices a platos dulces y salados que ningún otro ingrediente puede conseguir. Cada tipo diferente de té o infusión proporciona un perfil de sabor y personalidad únicos que pueden agregar un toque de esencia exótica a los sabores familiares de sus cenas y postres favoritos.Las posibilidades de cocinar con té son infinitas.


La cocina japonesa ha popularizado el té matcha y té verde como un ingrediente en la cocina con autoridad propia. La cocina occidental ha acogido esta aportación con gran entusiasmo.  Pero cocinar con tés e infusiones tiene tantas posibilidades que merece la pena profundizar en ellas.

Muchas personas ven el té como la bebida británica por excelencia. Pero, revisando un poco de historia, encontramos que los orígenes del té provienen de la Antigua China. De hecho, el té no se popularizó en Gran Bretaña hasta el siglo XVII. Y lo que era una bebida común en oriente se convirtió en un producto de lujo para los europeos. En la actualidad, consumir té está al alcance de todos, y su consumo está ampliamente extendido por todo el mundo.

Los mejores tés para cocinar

Como ya hemos comentado, muchas son las recetas orientales, tanto dulces como saladas, que utilizan el té como ingrediente imprescindible en su preparación, especialmente el té verde y el té matcha. De hecho, la cocina occidental ha acogido estos ingredientes, y cada vez están más presentes.

Además del té matcha y el té verde, hay muchas otras infusiones a las que se les puede sacar gran partido en la cocina. En realidad, casi cualquiera tipo de té puede ser usado para cocinar. Pero, como ocurre con las especias, cada tipo de té aporta un toque personal que hay que saber combinar y aprovechar, en función del tipo de efecto que se quiera conseguir y de los matices que se le quiera dar a la receta.

El té rojo, el hibisco y/o las infusiones de frutos rojos, además de aportar interesantes propiedades nutricionales a tus recetas, pueden dotarlas de un interesante e intenso color.  También puedes conseguir interesantes resultados usando infusiones de rooibos, jenjibre o cúrcuma.

 

Puedes darte una vuelta por una tienda de té y mirar las mezclas especiales que preparan. Dale Un Vistazo a algunas de las propuestas que encontrarás. No solo te sorprenderán, sino que seguro que hacen brotar tu imaginación.

3 métodos para cocinar con té

Hay muchas formas de utilizar el té y otras infusiones en la cocina. Es importante tener en cuenta que para cocinar con té puedes usar el té en polvo, en infusión o las hojas desecadas. Esto da muchísimo juego.

Con los métodos que vamos a presentar podrás experimentar adaptando, personalizando y enriqueciendo tus recetas favoritas, dulces y saladas.

Mezcla el té en polvo directamente con los ingredientes

El té matcha puede usarse disuelto en los ingredientes líquidos (la leche o los huevos, por ejemplo) o mezclado con los ingredientes sólidos (como la harina). En cualquier caso, hay muchas recetas con té matcha que puedes utilizar o en la que te puedes inspirar, tanto dulces como saladas.  Bizcochos, galletas, batidos, helados o salsas son algunas ideas.  Obtendrás un plato con ese hermoso color verde característico del té matcha, y con todas sus propiedades beneficiosas.

También puedes triturar pulverizar tu té o infusión favorita y mezclarla con los ingredientes sólidos de una receta, como si fuera un especia más. En este caso el té no se disolverá, por lo que no teñirá tus platos. Si lo usas en panes y bizcochos, el té pulverizado aportará toques de color en forma motitas. En salsas y sopas, el té aparecerá como una especia más, como el perejil o el eneldo.

Haz una infusión con los ingredientes líquidos

Puedes utilizar tu té favorito haciendo una infusión en agua o leche y utilizar el resultado en las cantidades requeridas por la receta. Esto le dará sabor y color a tus recetas, tanto dulces como saladas. Postres, masas, sopas, salsas…. en cualquier receta que lleve agua o leche puedes utilizar una infusión.

Los tés de frutas abren una amplia gama de posibilidades para experimentar en postres y dulces. Las infusiones más herbales son ideales para los platos salados. Hay muchas posibilidades para experimentar.

Aromatiza el azúcar

El tercer método que vamos a proponer es la aromatización del azúcar. Es tan sencillo como introducir un té aromático en un tarro de azúcar y dejarlo reposar unos días, agitando el bote para mezclar de vez en cuando.

Para usar este azúcar solo tienes que tamizarlo cuando lo vayas utilizar. El té sobrante también puedes utilizarlo, tanto para tomarlo como una infusión como para usarlo en alguna receta.