Comer fruta entera tiene grandes beneficios para la salud. Según un estudio, la dieta que incluye fruta fresca entera reduce en gran medida el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, pero tomar zumos no tiene el mismo efecto.

La diabetes es una enfermedad crónica en la cual hay altos niveles de azúcar (glucosa) en la sangre. La diabetes tipo 2 es la forma más común de esta enfermedad.



Según un artículo publicado en British Medical Journal en agosto de 2013, en el que se estudió a casi 200.000 personas durante 25 años, consumir más frutas enteras, en especial arándanos, uvas y manzanas, se asocia con un menor riesgo de diabetes tipo 2, mientras un mayor consumo de zumo tiene un efecto adverso.

Comer fruta entera ayuda a prevenir la diabetes tipo 2

El consumo total de fruta entera se relaciona positivamente con la edad, la actividad física, el consumo de multivitaminas, el consumo total de energía y el consumo de zumo de fruta. Tres porciones por semana de arándanos, uvas y pasas, manzanas y peras reducen significativamente el riesgo de diabetes tipo 2.

Por el contrario, un mayor consumo de zumo de fruta se asoció con mayor riesgo de diabetes tipo 2. Sin embargo, la sustitución de tres porciones por semana de zumo de frutas por frutas enteras individuales reduce el riesgo de diabetes tipo 2 en un 7%.

El investigador principal del estudio explica que al hacer zumo“nos deshacemos de la fruta y nos quedamos con líquidos que absorbemos rápidamente, llevando a un aumento de azucares en la sangre y en los niveles de insulina”. Por este motivo los investigadores recomiendan consumir frutas enteras en vez de zumos.

Mujer comiendo manzana
Sustituir tes porciones por semana de zumo de frutas por frutas enteras individuales reduce el riesgo de diabetes tipo 2 en un 7%.

El índice glucémico de los zumos es crítico para quienes padecen diabetes

Los investigadores examinaron los datos recopilados entre 1984 y 2008 de 187.382 participantes en tres estudios de larga duración. Se excluyeron los participantes que informaron un diagnóstico de diabetes, enfermedad cardiovascular o cáncer al momento de la inscripción. Los resultados mostraron que el 6.5% de los participantes en el estudio desarrollaron diabetes durante el período de estudio.

Los investigadores analizaron el consumo general de fruta, así como el consumo de frutas individuales de diferentes tipos, así como el consumo de zumos.

Las personas que comieron al menos dos porciones cada semana de ciertas frutas enteras, especialmente arándanos, uvas y manzanas, redujeron su riesgo de diabetes tipo 2 hasta en un 23% en comparación con las personas que comieron menos de una porción al mes. Por el contrario, los que consumieron una o más porciones de jugo de fruta cada día aumentaron el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 hasta en un 21%. Los investigadores encontraron que el intercambio de tres porciones de jugo por semana por frutas enteras daría como resultado una reducción del 7% en el riesgo de diabetes.

El índice glucémico de las frutas no demostró ser un factor significativo para determinar la asociación de una fruta con el riesgo de diabetes tipo 2. Sin embargo, el alto índice glucémico del zumo de fruta, que pasa a través del sistema digestivo más rápidamente que la fruta rica en fibra, puede explicar la relación positiva entre el consumo de zumo y el aumento del riesgo de diabetes.

Los investigadores teorizan que los efectos beneficiosos de ciertas frutas podrían ser el resultado de un componente en particular. Estudios anteriores han relacionado las antocianinas que se encuentran en las bayas y las uvas con un menor riesgo de ataque cardíaco, por ejemplo. Pero se necesita más investigación para determinar qué componentes de las frutas más beneficiosas influyen en el riesgo de diabetes.