Cocinar es divertido, especialmente si descubres los mejores trucos de cocina, esos que te hacen la vida mucho más sencilla, que realzan el sabor de tus comidas y que te permiten seguir una dieta más saludable, sin privarte de nada.

Empecemos hablando de la sal y de qué forma puedes usarla en tu cocina para sacar de ella el mayor provecho:



Sustituye la sal refinada por la sal marina o la sal gruesa. En primer lugar, su sabor es mucho más apetitoso y, en segundo lugar, aporta textura a tus platos, especialmente aquellos en los que los cristales no se disuelven. Por último, es mucho más saludable y tu cuerpo lo agradecerá a la larga.

A propósito de la sal, añádela a los vegetales antes de llevarlos al fuego o cocerlos. La sal tiene propiedades deshidratantes, por lo que disminuirá la cantidad de agua que tus alimentos expulsen con el calor y les dará una textura mucho más crujiente, además de mejorar el sabor.

Tratándose de la carne, lo mejor que puedes hacer antes de cocerla es retirar de ella la humedad con una toalla absorbente. Luego, procura echar sal al gusto. Deja que la sal actúe sobre la proteína durante algunos minutos para que el sabor sea mucho más delicioso.

Otro truco fantástico cuando se trata de preparar la carne y suavizarla por completo, es añadir un poco de bicarbonato antes de ponerla al fuego.

Te recomendamos no abusar de esta técnica, especialmente porque cuando la proteína pasa mucho tiempo rociada en esta sustancia, adquiere un poco su sabor. Para evitar este problema usa una cantidad adecuada durante el tiempo justo.

Si has incorporado las ensaladas a tu dieta para tener una alimentación más sana, es casi seguro que hayas considerado probar el vinagre balsámico, pero… ¿Sabías que este aderezo puede ser muy delicioso en otras recetas? Así es. Prueba añadirlo a algunas frutas o platos, como por ejemplo las pastas.

Hablando de aderezos, es posible que cocines a diario con limón, ¿verdad? Es probable que además de eso, encuentres a tu disposición muchas recetas en las que solo usas la mitad de la fruta o una cucharadita de zumo, descartando todo lo demás. Si quieres evitar este desperdicio de comida, un buen truco es perforar el limón con un palillo y exprimir con fuerza, para tomar de él la cantidad necesaria sin perder el resto.

Otro truco muy útil cuando se trata de sacar provecho a tus limones es exprimirlos a temperatura ambiente, pues solo así podrás obtener de ellos mucho más zumo. Si los acabas de sacar del refrigerador, caliéntalos un poco antes de cortarlo. Bastará con que los masajees con tus manos.

Una gran decisión cuando se trata de comer mucho más sano es eliminar los excesos de grasa innecesarios en tus comidas. Si vas a preparar un caldo para alguna de tus recetas, asegúrate de desgrasar muy bien antes de usarlo.

Para reducir la cantidad de aceite que empleas en tus comidas, una buena opción es cocer los huevos en un poco de agua. Puedes añadir a la sartén solo la grasa necesaria para que los alimentos no se adhieran a esta y culminar la cocción con agua.

¿Quieres bizcochos más tiernos y deliciosos? Entonces debes pensar en la posibilidad de añadir un poco de licor a tus recetas de postres. El vodka, el ron o el brandy se evaporan con facilidad, mejorando la textura de tus bizcochos, dando un toque muy especial a su sabor y haciéndolos más ricos.

Pon en práctica todos estos trucos y haz de tus recetas opciones mucho más saludables, deliciosas y prácticas.